CUESTIONANDO MI SOLTERÍA

soletría

Sería un reto para los solteros que se viven como “un fracaso personal” cuestionar

las siguientes creencias:

1. Pensar que la vida de pareja es la norma.

2. Idealizar la vida en pareja.

3. Superar la imagen “negativa” que en algunos contextos aún tiene la vida individual.

4. Explotar el valor de la interioridad que se da en la individualidad.

5. Cuestionar el malestar que genera pensarse como “defectuosos”: “estoy solo porque

soy raro, o porque no me sé relacionar”.

6. Descubrir la energía y la inspiración que produce la vida en s1ngular.

7. La realización profesional y la implicación laboral comprometida da significado a la

propia existencia e impacta benéficamente a la sociedad.

8. Dudar de los terapeutas y consejeros que les prescriban encuentros frenéticos que

les impidan amar su “nueva soledad”.

9. Valorar de forma entrañable sus redes sociales como relaciones entrañables y

significativas.

10. Diferenciar soltería de celibato. Una sexualidad más abierta no es sinónimo de

promiscuidad y de frivolidad.

11. Los hijos e hijas de los solteros tienen, al igual que cualquier persona, retos

diferentes y futuros promisorios.

12. Reconocer la trascendencia de sus acciones en la vida familiar, cultural, política y

económica.

El matrimonio no es más que una decisión de vida entre otras, y no hace mejores ni

peores a las personas, sólo indica en un documento que su estado civil ha cambiado, y

refleja un tipo de proyecto de vida particular. Igualmente, tener una relación de pareja no es

sinónimo de felicidad última, y no tenerla no indica, necesariamente, que se está solo en el

mundo. Los círculos de amigos y la familia son también fuentes de satisfacción, amor,

compañía y éxito. La soltería es, en muchos sentidos, una forma de relacionarse con el

mundo que permite desafíos diferentes, proyectos creativos, y sin duda, mayores libertades.

 

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